Pues sí, pasados dos meses de mi última "competición oficial" en el maraton de Madrid ( y lo pongo entre comillas porque lo de competir es por decirlo de alguna manera), nos decidimos a hacer otra carrera multitudinaria (aunque luego no lo fue tanto)
Así que allí estábamos como clavos a las 8:30 de la mañana Ana, Baldo y yo para recorger nuestro chip y disfrutar de una mañana de deporte rodeados de gente en la carrera Norte y Sur. Del madrugón mejor no hablamos, claro, en torno a las 6:30 de la mañana y habiendo trabajado el sábado. Y para colmo, como llevo muy mal esto de los calores, esta semana he estado saliendo a entrenar a eso de las 6 de la mañana (ya os contaré en otro post), así que os podeis imaginar mi estado de somnolencia....
La carrera divertida, recorrido muy favorable y bonito, salvo por la zona de serrano que debido a las obras parecia un cross. Muy buen ambiente entre los corredores, muchas bromas...en fin con todos los alicientes para ser una buena mañana.
PEEEERO, y no quiero ser el que siempre pongo pegas, tengo que decir unas cuantas cosas:
El precio de la carrera es caro. 12 euros es mucho dinero. Es cierto que nos apuntamos libremente y no nos obligó nadie pero por ese precio deberían haber cuidado ciertos aspectos de la carrera
La camiseta de algodón y cutre
La bolsa del corredor escasa, salvada eso sí porque dieron tres revistas de corricolari y planeta running
En el avituallamiento se quedaron sin bebida para los corredores. Yo no soy una gacela corriendo, pero ni mucho menos íbamos los últimos. Nos quedamos sin bebida con la que estaba cayendo. Tuvimos que recoger botellas del suelo (las que habían tirado los primeros) de gatorade y compartirla entre los corredores. Mal, muy mal en ese aspecto.
Llegada a meta organizada y sin aglomeraciones, pero es precisamente aquí donde me llevé el cabreo del día. Resulta que regalaban los de danone en una carpa unos yogures, natillas, petit suis. En otra unos balones de futbol. Y en otra creo que daban camisetas.
A los runners nos gusta presumir de la solidaridad entre corredores, del buen rollito que tenemos entre nosotros, de como compartimos.... y una mierda, y perdón por la expresión. Vi solidarios compañeros running con tres cajas, repito tres cajas de las de supermercado de carton de natillas y yogures. Vi compañeros con 4 balones. Vi compañeros con 3 y cuatro camisetas. Iban tan cargados que se les caian las cosas... Nosotros no pudimos coger ni un balón, ni una camiseta, y llegamos a los yogures de milagro.
De verdad, una vergüenza ver tanto buitre en las carreras.
Por lo demás, el tiempo 55:02, muy bien por Ana por cierto. Otra carrera más a la mochila
La Maliciosa número 300: MALI 300
Hace 2 días



